Uncategorized

ANTE EL SILENCIO Y LA INDOLENCIA DE LAS AUTORIDADES, CONTINÚA HUELGA DE HAMBRE DE LOS PRESOS EN LA TRAMACÚA

Por: Equipo Jurídico Pueblos y Brigada Jurídico Eduardo Umaña Mendoza

Más de 48 horas completan 1.200 presos políticos y sociales en huelga de hambre. Sus exigencias no son otras que la humanización de las condiciones carcelarias y el cumplimiento de promesas que tanto el Inpec como el Ministerio de Justicia realizaron en el 2016.

Pese a los llamados de organizaciones de derechos humanos y la población reclusa, no se ha conformado una mesa interinstitucional que de solución integral a las peticiones. A unos pabellones acudió ayer el director encargado del penal y “nos dice que primero nos morimos de hambre antes de que se resuelvan las peticiones de los presos, porque la Institución no tiene capacidad para implementar las medidas exigidas” indican los detenidos.

Hacia las 11 am del día de hoy acudieron al Establecimiento Fabio Mendoza de la Defensoría regional, los jueces de ejecución de penas Dres. Claudia Florega y Roberto Castaño y el Cabo Céspedes funcionario del penal; y reunieron a algunos delegados de los internos al comité de derechos humanos indicándoles que desconocían el contenido de las peticiones que se exigen en la huelga; no obstante, tanto los detenidos como el Equipo Jurídico Pueblos y la Brigada jurídica Eduardo Umaña Mendoza, han dirigido comunicaciones a los órganos de control (Defensoría del Pueblo, Procuraduría General), así como al Ministerio de Justicia y el Inpec para que atiendan la situación que se presenta en el penal.

Los delegados de los presos manifiestan que la reunión habilitada fue infructuosa, pues “no había real apertura al diálogo y percibimos más bien un interés en defender al Inpec… para quienes vinieron, nada de lo que pedimos es posible y sobre los problemas de salud ni siquiera nos escucharon” y concluyen señalando “nosotros solo pedimos que se cumpla la ley”.

Los huelguistas han empezado a debilitarse y deshidratarse por la no de ingesta de alimentos “Ayer varios compañeros fueron a sanidad, ni siquiera les dieron una pasta para el dolor de cabeza” dicen voceros de la jornada. La situación se torna más preocupante en los casos de internos que por sus condiciones de salud deben consumir alimentos con frecuencia y dietas especializadas.

El INPEC se encuentra obligado a activar un protocolo para casos de huelga de hambre, que impone atender y hacer seguimiento médico a los detenidos, para evitar o controlar el deterioro de su condición física. No obstante, estas medidas de respeto y garantía a la protesta no han sido implementadas, agravando las condiciones de salud de quienes en un acto desesperado se abstienen de consumir alimentos para exigir sus derechos básicos.

El grueso de las reclamaciones de los presos en desobediencia, constituyen el fundamento de la declaratoria del Estado de cosas inconstitucional en el sistema penitenciario; aún así las autoridades obligadas a su superación, acuden al silencio o a la transferencia de responsabilidades entre entidades, como respuesta a la población reclusa.

You may also like...